PEQUEÑOS PLACERES

Septiembre 10, 2007

 

Ayer, cuando la tarde del domingo languidecía, derrotada una semana más por la perspectiva del mezquino lunes en el horizonte, una pequeña película se cruzó en mi camino. Pequeña, pero muy grande, Little Miss Sunshine es uno de esos placeres cinematográficos que de cuando en vez surgen entre la mediocridad audiovisual actual y reavivan mi pasión y mi afición (todavía un poquito más si cabe) por el cine.

 

Crítica ácida y humor un tanto surrealista y nada cínico son dos ingredientes básicos en esta película… dos elementos que, junto con unas espléndidas interpretaciones y un estupendo guión, consiguen construir una road-movie sui-generis, una historia de perdedores a lo Huston, de humor ácido y por momentos surrealista, casi cercano a los Monty Python (especialmente en la escena final), un desfile de “raritos” (que solo resultan excéntricos antes de conocerlos) en los que confluyen Nietzsche y Proust.

 

Es también una semblanza entrecruzada de crueles realidades que se estrellan contra un mundo estúpido, superficial y vacío… pero los orgullosos perdedores no se dejan derrotar por la repugnante realidad y se rebelan con insolente satisfacción, consiguiendo relativizar los dogmas de una sociedad que marca una clara línea entre lo normal/anormal o entre éxito/fracaso, denostando a los del “otro lado”.

 

Al final del camino, ellos se sienten triunfadores, a su manera, y yo me descubro con una sonrisa en la cara, esperando volver a disfrutarla otro día cualquiera.

 

 

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PEQUEÑA MISS SUNSHINE.- Directores: Jonathan Dayton y Valerie Faris. Intérpretes: Greg Kinnear, Toni Collette, Alan Arkin, Steve Carell. Año: 2005. Nacionalidad: EEUU. Duración: 101 min.