Un fuerte terremoto de 7’3 grados en la escala Richter se ha cebado con uno de los países más pobres y olvidados del mundo: Haití. Un país que ni siquiera se había recuperado de los huracanes del año pasado. Un país sumido en la rutina del caos y la miseria.
Hoy me acuerdo del terremoto de Perú en agosto de 2007, que, como en este caso, afectó sobre todo a los más miserables, a los que se encuentran en peores condiciones desde todo punto de vista; terrible pero lógico. Injusto pero real… cuánto sufrimiento. El mundo es horriblemente injusto.
Con esta canción de los Fugees (emigrantes haitianos en los USA; el propio nombre del grupo procede de la palabra Re- Fugees) solo quiero cambiar mi semblante y adormecer la sensación de tristeza… Killing me softly…